Nada mejor que poner todas las cartas sobre la mesa para solucionar conflictos de marca que se remontan al amanecer de los tiempos. Particularmente, comparar las versiones de Commodore y de Spectrum de los mismos juegos me parece abusar un poco, pero como cuadro sinóptico de valores no está nada mal. Lloren si quieren, pero no vengan luego con monsergas.
Me topo en el estupendo blog dedicado a la cultura retro Racket Boy un breve pero muy sugerente post acerca de cómo resucitar la franquicia Metroid en condiciones. En condiciones bidimensionales, claro. Racket Boy recuerda un par de proyectos de aficionados que aún siguen en pie (ese remake de Metroid II inexplicable que aún no haya encabezado Nintendo, el apetecible Metroid: SR388 y un Metroid en HD que de momento es pura fanfiction), se cuestiona qué pasó con Metroid Dread y se pregunta por qué demonios no tenemos una recopilación en condiciones de los Metroid en 2D. Todo muy razonable, muy apetecible, y yo no he parado de salivar con este rápido repaso, porque ya saben que pocas cosas hay mejores que los Metroid en 3D, y son… eso mismo.
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Pues no estuvo nada mal lo de la FNAC. Yo me trabé menos de lo habitual, nos reímos como asnos, recibimos apoyo de una notable cantidad de lectores de Xtreme encantados con la revista y no volaron las hostias porque todos llevábamos gafas. Mr. Green, de GamesAjare, tuvo el detalle de: a) regalarme una chapa de Commodore; b) grabar las minicharlas para su solaz de ustedes. El que no fue no sólo se perdió el choque cultural, sino que se perdió las cervezas de luego, que aquello sí que tuvo una densidad cerebral que pa qué.
La evolución de Mario con música de Zelda. No me pregunten por la conexión. A mí el montaje, en cualquier caso, me inspira muchas cosas. Ninguna buena.
Me vuelve loco la arquitectura física de los primeros cacharros digitales, aquellos que arrastraban todos los vicios de la era analógica, y que se planteaban como meras evoluciones con teclitas de tiempos más complicados y, a la vez, más sencillos. La selección de fotos de los primeros tiempos de los ordenadores, digamos, personales, que propone Dawn of the Computer Era es absolutamente gloriosa. Si alguien echa de menos esto que se lo haga mirar, pero no se puede negar que como ejercicio visual de alto riesgo no tiene precio.
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Visto en unos cuantos blogs, pero desde luego, en muchos menos de los que lo voy a ver mañana. Observen la absolutamente maravillosa concepción del pixel = cuadrícula, tan natural e inconsciente que hace llorar.
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Esta soberbia imagen es una de las muchas que he encontrado en 1Up!, muy poco llamativo nombre para una extraordinaria web francesa consagrada al retro y que incluye, literalmente, cientos de capturas de cada uno de los juegos que comenta. Me gustaría que mi francés fuera algo mejor de lo que es para confirmarles que los textos están a la altura, pero créanme: el valor iconográfico de 1Up! es de tal calibre que merecería la pena aunque estuviera escrito en berebere o fuera un blog español.
Una pita extraordinaria tiene el nuevo Space Invaders Extreme (¡supernombre!), de salida prevista en febrero del próximo año en Japón para Nintendo DS. Como ven, el abuelo de los matamarcianos se aprende muy bien la lección propuesta por Rez y compañía para proponer una orgía de sinestesia y chunda-chunda que, francamente, me muero por que cate mi stylus.
Otra vez le robo contenidos a bits bytes pixels & sprites (y van…) para mostrarles estos relojicos que quiero ya mismo. Aún son prototipos (¿cómo se controla ese Pong?) y no tienen precio estimado (ya les adelanto una aproximación: demasiado), pero su estilo de plasticazo recio, que parece que en cualquier momento se va a transformar en robot de bolsillo, me hace salivar. Les mantendré informados, aunque sea sólo para no ser el único que sufra.
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Los grandes, grandísimos Press Play On Tape decidieron alejarse de su estilo habitualmente rockero para versionear el Comic Bakery de Martin Galway, y adoptaron un aire más de boy band, o como ellos mismos lo llaman, Game Boy Band. El videoclip no tiene desperdicio, y ojito a la parte instrumental. No volverán a ver el IK+ con los mismos ojos.
Now is the time to say how much I really love you, Baby.
Show me the sign, and I will stay with you all through the night.
When we’re apart I spend each moment thinking of you, Baby.
You’re in my heart - I’ll always keep you close and hold you tight.
You remember first time we met - how I told you
I had to make you mine?
Who can blame a young boy for wanting to hold you
because you look so fine?
Let me tell you once more:
You’re the one I adore.
You’re my C64!!!!
I turn you on whenever I can
cus you know how to keep me satisfied!
You are the one who made me a man -
hey let’s go, let me play with you tonight!!!