En Yo No Soy Freak me escriben para pedirme que conteste a un par de sencillas preguntas: qué me ha parecido el año recién finalizado y qué creo que se nos avecina el que viene. Las mismas preguntas son enviadas a lo más granado de la blogosfera patria. Prácticamente no echo a nadie en falta, con lo que podemos decir que una generosa representación de los más importantes opinadores del gremio en nuestro idioma están aquí reunidos, conjeturando y opinando acerca de la que se nos viene encima.
Mi opinión es la que expresé hace unas semanas en un artículo de la misma temática para Público: la recesión económica va a dar una hostiaza que va a dejar tocada a la industria. No pasa nada, hay demasiado multimillonario viviendo de juegos lamentables, pero también hay pasos divergentes (ciertos lanzamientos de EA, Little Big Planet como plato fuerte de Sony en la segunda mitad de año, determinadas novedades descargables) que no han sido el bombazo que merecían, y este año se avecina con nulas sorpresas. No creo que le esté descubriendo la pólvora a nadie: en recientes paseos por distintas compañías por cuestiones de trabajo, la sensación general que se me ha transmitido es de cierto desánimo, y de temor por la que se les vendrá encima cuando los grandes comercios en febrero comiencen a devolver copias y copias de juegos que preveían vender, que siguen en el almacén y que solo se quedarán a precios irrisorios. ¿Ven el precio al que está en Game la caja de lata de Fallout 3? No se engañen: yo, como consumidor, encantado. Pero que haya caído su PVP a esta velocidad no es muy halagüeño para la industria.
El caso es que, como digo, no estoy descubriendo nada. Solo hay que tener ojos en la cara. Pero observen las respuestas de mis colegas: los hay que enfilan las respuestas en la dirección adecuada (posible descenso del riesgo y la creatividad, más que posible cancelación de proyectos y cierre / absorción de compañías pequeñas), pero veo demasiada gente que prevé que habrá un Resident Evil 5 y un God of War 3, como quien dice. A las conjeturas erráticas (”pues yo creooooo que PS3 mejor y Wii lo mismo y 360, pues una pena que no venda más, ¿no?“) se suman los disparates puros (no señalo que está muy feo, pero confundir el deseo de fan con la respuesta a la pregunta “qué crees que nos depara el 2009” no da una espectacular sensación de credibilidad), los poco favorecedores excesos de honestidad (”hombre, pues no sé, cómo voy a saberlo, ¿es que soy adivino acaso?“) o el exhibicionismo de cacaos mentales (”los juegos descargables tendrán mayor éxito, lo que llevará a que las grandes producciones estén más curradas“… qu… ¿QUÉ?). Esto es la creme de la creme de la blogosfera en nuestro idioma, así está el patio y adiós muy buenas.
Yo tengo un par de predicciones sobre la blogosfera : actualmente plagada de los equivalentes periodísticos del Wii Fit y su público en lo que se refiere a concepto y ejecución, todo seguirá igual. Los portales seguirán sangrando a sus jóvenes y fácilmente contentables colaboradores con la excusa de la crisis. Y cuando llegue el momento de prever lo que pasará en 2010, diremos que habrá un E3 nuevo, un Resident Evil 6 y un God of War 4. O sus equivalentes. Si total…