El concepto “juegos de culto” lanza al aire muchas preguntas, que diría el Doctor Repronto. Siendo un concepto que en el comic y en el cine, por ejemplo, se identifica con presupuesto, intenciones y recepción, la naturaleza propia del videojuego, siempre tan de la mano de la tecnología, tiene sus propios métodos para generar cult-games, juegos de serie B y otras equivalencias que no siempre tienen sentido.
Con Psychonauts, sin embargo, el concepto brilla con fuerza y pocos se atreven a discutirlo. Si hay un juego de culto en la generación PS2 / Xbox, esa es la obrita maestra de Double Fine. Un juego cuyo mimo en los detalles, sus peculiares campañas de promoción y las cuádruples lecturas que genera su inteligentísimo hilo argumental le ha ganado una reputación que se ve perfectamente refrendada con la Psycho-pedia, una wiki dedicada íntegramente a Psychonauts. Diseños, vídeos promocionales que funcionaron como cortinillas en MTV2, completos making-ofs… toda una lección no ya sobre cómo se crea un juego intemporal, sino cómo se hacen bien las cosas.