Mientras medito acerca de cuestiones más etéreas, reconozco sin lugar a dudas que me apasionan estos disparates historiográficos: una detallada (y documentada, ojo, que eso es lo más complicado) explicación del árbol genealógico de Donkey Kong, con especial atención a los múltiples personajes secundarios que generó Donkey Kong Country y secuelas, y las relaciones entre ellos. Curiosamente, mi juego favorito del clásico, Donkey Kongs originales aparte, es Mario Vs. Donkey Kong y su segunda parte.