La diferencia entre Destructoid y otros blogs de videojuegos producidos por graciosetes está en que detrás de Destructoid hay un talento real. La última prueba: Look I Drink, un mod del Passage del que hablábamos ayer mismo, y que consiste en una sencilla banalización de los logros del juego de Jason Rohrer a través de un método tan sencillo como cascarle al protagonista un casco de robot y sustituir los cofres del tesoro por jarras de cerveza. De puro nihilismo gamberro es metafísica de la buena.