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Review: Shoot’em Up
// Posteado por John Tones
November 1st, 2007

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El triste, castrador mundo de las puntuaciones a obras artísticas debería estar cerrado al ser humano. Nadie debería poder puntuar nada hasta que apareciera una película como Shoot’em Up, y entonces esa puntuación adquiriría validez. Cinco estrellas. Es la única manera de puntuar Shoot’em Up, como les explicaré ahora. Y volvería a cerrarse el coto de puntuaciones.

Shoot’em Up
es una película que merece la mayor de las puntuaciones posibles, sin fisuras ni titubeos, porque es una película de una pureza inaudita. Su título brama un posicionamiento genérico rotundo, directo: shoot’em-up es, aparte de una bella fórmula idiomática del inglés que implica acción y movimiento simbólico todo en uno, también el nombre del género clásico y por excelencia de los videojjuegos, que además incluye en su denominación la actividad por excelencia de este medio (disparar, es decir, matar, eliminar, fulminar, desintegrar). Shoot’em Up declara así, desde su misma enunciación, la carencia de otra cosa que no sea acción, no ya como disculpa, sino como discurso, como columna vertebral de la narración.

Shoot’em Up renuncia desde su primer segundo a ser cine. Es post-cine, cine-videojuego, pornografía de la violencia o como toque ahora llamarlo, pero no es cine, y podemos dar gracias por ello: gracias a ello, es a su vez la declaración de amor más apasionada a la bastardización de lenguajes audiovisuales que se ha visto desde Crank, con la que guarda notables coincidencias argumentales y estructurales. La principal y más peculiar de todas ellas, la absorción de tópicos de los videojuegos, tridimensionalizándolos, reubicándolos y escupiéndolos a un espectador aturdido por el volumen y la velocidad de la acción. Así, los enemigos de Smith, el asesino protaagonista de Shooot’em Up, salen de todas partes, de debajo de las piedras, de montañas de cajas, de dentro de almacenes, generados a partir de la nada sólo para obstaculizar con su amplio número la carrera hacia ninguna parte del protagonista. Desde la primera secuencia y la hilarante aparición sorpresa de un ejército de villanos prescindibles y fugaces, Shoot’em Up es un nido de némesis anónimas y de usar y tirar, todas iguales, todas con la misma cara. Igual que en un juego. Esta reflexión sobre el héroe y sus contrincantes reorganiza también la estructura de la película, que se sienta sobre las bases de un videojuego de género. De ese modo, las escenas de acción duran dos, tres, cuatro veces más que las de diálogos, que son simples trámites para enlazar un tiroteo con otro. Los intercambios de argumentos son breves, concisos y siempre utilitarios, ya que sientan las bases y las limitaciones de la siguiente escena de acción.

Sin embargo, posiblemente la más pasmosa reutilización del lenguaje del videojuego en beneficio propio esté en el dominio que, de forma natural, Smith tiene sobre su propio cuerpo y sobre la física del juego. Como en cualquier película post-Hard-Boiled, el héroe parece saber hasta dónde le va a llevar cada salto, hasta dónde puede forzar la maquinaria, lo que va a suceder si dispara a aquella esquina o cuántas balas quedan en la recámara. El ejemplo más sublime está en la culminación de una persecución a toda velocidad en la que el protagonista acaba entrando en un vehículo contrario desafiando todas las leyes de la física y la lógica… pero dejando cuestiones como el azar completamente de lado, exactamente igual que un jugador que sabe qué puede hacer y qué no con su avatar en un mundo virtual.

Shooot’em Up pasará desapercibida, como pasó Crank, entre comedias sin fuste y acción de chichinabo. Ustedes tienen la oportunidad ahora, hoy mismo, de salir a la calle y gritar: “El cine está muerto. Viva Shoot’em Up”.

Y así, conseguir que el cine vuelva a estar vivo.





15 comentarios en “Review: Shoot’em Up”

    Antonimo :

    Después de esto no sé si es muy necesaria la peli de Max Paine, la verdad.

    No postee lo mismo en sus dos blogs, hombre de Dios. Ponga un enlace y arreando.


    John Tones :

    Tengo más o menos comprobado que los lectores de uno rara vez son los lectores de otro, y si enlazo no lo siguen, a menudo porque se tienen fobia entre sí. A mí no me mire. Así que de vez en cuando posteo dobble, cuando un tema es lo suficientemente interesante para ambos. No se preocupe, no volverá a pasar… de momento.


    Manolito :

    Es la segunda buenísima crítica que leo de esta película, además las dos vienen a decir lo mismo.

    Hay que verla


    salanova :

    Manolito, ¿Cuál es la primera? quiero leerla.

    Saludos!


    Rez :

    Peliculón. A ver si tiene continuidad en el futuro, el Sr. Smith bien lo merece.


    Cienfuegos :

    Gente predicando la necesidad de tener argumentos de calidad en un videojuego y otros haciendo apologia del mal gusto y lo grotesco llevado al cine.

    En fin…


    eMeOeLe :

    Yo no he visto mal gusto en ninguna esquina de Shot’em Up. Posiblemente los dos cuarentones que se levantaron exclamando sandeces en mitad de la proyección tipo: “que nos devuelvan el dinero!” o “es tan mala que parece española” estén de acuerdo. Pero su criterio dista tanto del mío que escucharles no pasa de anécdota


    John Tones :

    Yo siempre he defendido el mal gusto y lo grotesco en el cine Y los videojuegos. Por si le interesa, también en los tebeos y la música, donde por desgracia, escasea bastante. Son elementos no valorativos, es decir, que no tienen nada que ver con la calidad del guión.

    Por otra parte, estoy de acuerdo con lo que emeoele dice implícitamente: sólo a una vieja no le puede gustar Shoot’em Up.


    Cienfuegos :

    Yo lo que echo de menos es que me cuenten historias de calidad a traves del videojuego, potenciadas por el caracter interactivo que este nos da, dando al autor nuevas libertades de poder contar no solo una, sino varias historias o, mejor dicho, una misma historia con muchas variantes, un argumento con alma que me diga algo, mas alla de guiones chusqueros de cuarta fila, parece que los videojuegos estan basados en el estercolero donde se nutre lo peor del cine.


    John Tones :

    Cienfuegos, es que partimos de dos posiciones diametralmente opuestas. Estoy de acuerdo en que los videojuegos necesitan mejores guiones, pero es que Shoot’em Up es la mejor película que he visto en meses, precisamente porque diggnifica y reformula los peores guiones de los videojuegos. Está usted viéndolo con las gafas del revés.


    Cienfuegos :

    No me trate de usted que me hace mas mayor.Para mi Shoot’em Up como película es una desproposito monumental; como entretenimiento, una maravilla, esto se ve en demasía en los videojuegos diversion pura y dura sin una base argumental que lo sustente.


    John Tones :

    Cienfuegos, para mi, si una película es una maravilla como entretenimiento, es una obra maestra. El argumento en las obras artísticas está sobrevalorado (y en los videojuegos, ni le cuento).


    Cienfuegos :

    Tones me gustaria que desarrollaras esa afirmacion tan tajante, no crees que el videojuego tiene un potencial enorme ya que el echo de que el argumento sea interactivo hace que el medio sea mucho mas rico, quien quiera contarnos una buena historia consegira que jugador se involucre mas, estando un escalon por encima del cine.


    John Tones :

    Yo es que sobre esto he hablado y escrito mucho, pero quizás hace demasiado tiempo. Intentaré recuperar todo lo que he escrito y si no, escribir un post nuevo: es una cuestión demasiado compleja. Pero sí: el argumento, en un videojuego, es una cuestión absolutamente secundaria. Cualquier otra consideración es un vicio heredada de la crítica cultural de otros medios, e impide que el videojuego crezca como modo de expresión. A ver si me pongo, le dedico un post al tema, y podemos discutirlo entre todos. Que de eso se trata.


    Cienfuegos :

    La verdad que es un tema que me apasiona, espero con ganas ese prometedor post.


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