John Tones
50% furia, 50% pochez: ¡Pí­xeles como puños y puños como pí­xeles!
eunice szpillman
Pizpireta y talentona, diseñó todo lo que ven y parte de lo que no ven.
Chaiko
Como persona, excelente. Pero no se le acerquen cuando tiene una granada.
Mr. Asterisco
Overdriveado todo el santo dí­a y con espí­ritu de Metal Slug.
Nacho Vigalondo
Le nominaron a un Oscar, pero sigue pagando los juegos de su bolsillo.
WordPress
Le nominaron a un Oscar, pero sigue pagando los juegos de su bolsillo.











Seguimos en nuestra línea de cacharrería insensata para jóvenes especiales. Ahora, con el suministro de www.hardcore-gamer.net






Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons. Puedes copiarla bajo sus términos, que incluyen el enlace a la página donde aparezca el texto copiado. Si no puedes enlazar, pon el URL del sitio: http://www.mondo-pixel.com/.



Web optimizada para Firefox. Si usas Internet Explorer es tu problema. No queremos llantos.
Marcianitis total
// Posteado por John Tones
June 17th, 2007

El fantástico blog The New Gamer (¿han leido su arrebato anti-God of War 2? No estoy de acuerdo con lo que dice, pero demuestra de forma muy transparente que el problema no está en quejarse, sino en que la vigésimo tercera vez que has leido la frase “EA es el mal” en la ronda bloguera diaria, la idea pierde un poco de fuelle). Esperen, que empiezo de nuevo. No me hablen de blogs.

El fantástico blog The New Gamer tiene una sección llamada Gamephemera, de actualización no tan frecuente como a nosotros nos gustaría, dedicada a la exhibición de iconografía clásica del videojuego que no podría estar más lejos de las consabidas retahílas de nostalgia barata. La mejor entrega sigue siendo la primera, dedicada a Space Invaders, un juego que con el paso del tiempo ha llegado a fascinarme por razones estrictamente estéticas. A diferencia, sin ir más lejos, del fenomenal Phoenix del que hablábamos hace nada, Space Invaders se revela hoy como un juego totalmente impracticable, posiblemente debido a la maldita imposición de no poder disparar más que un proyectil cada vez.

Lo cual no impide que adore a esos marcianos.

Tan icónicos como los fantasmas de Pac-Man o las primeras encarnaciones de Mario, estos horribles seres galácticos me inquietaban entonces y lo siguen haciendo ahora a causa de sus ordenadas formaciones de ataque y a su imbatible plan de invasión. Un pasito. Otro. Otro. Otro. Acompañados de un sonido repetitivo, irritante, demencial, definitivamente de otro mundo, los invasores son el mejor ejemplo de la brutal abstracción (parte decisión estética, parte necesidad de programación, aunque sobre todo, esto último) que acompañaba a los primeros videojuegos.

Gamephemera recupera el manual de la versión de Atari 400/800 (escaneado y descargable), y sobre todo, ofrece una preciosa ilustración de portada del juego, a cargo de Bob Flemate, un diseñador gráfico de Atari de la época (tienen esta maravilla, también, escaneada a gran resolución y descargable para ser usada como fondo de escritorio… ¡corran!). Todo es brillante en esta ampliación de lo que Space Invaders, el juego, sólo podía sugerir en el año 1978: los alienígenas monstruosos, la formación absolutamente marcial y ordenada de éstos (en parte inquietante y en parte ridícula, al convertir las 2D originales en una panorámica con sentido de la perspectiva), los cañones móviles que disparan a los invasores, la nave nodriza que se escurre entre los disparos terrícolas, la presencia de unas protectoras montañas que encierran la ilustración y la dotan del mismo ambiente claustrofóbico, de aire condenado que tenía el juego… Sin parecerse en nada al original, una perfecta réplica del primer juego genuínamente aterrador de la historia.

spaceatari.jpg





Comenta: