Me encanta encontrar temas que les exciten y afecten a ustedes lo suficiente como para que comiencen a dejar comentarios, aportando y dándole vueltas a lo que yo dejo caer (que suelen ser vaguedades). Celebrémoslo con la noticia de que he actualizado el post de la porra, ahí abajo, listando (copipasteando lo que me ha enviado el webmaster de Gamerah, vamos) todos los apostadores y las fechas. Todavía les quedan quince días para apostar, y si no se encuentran en la lista, dense prisa y reformulen. Ques graaaaati.
Hoy les traigo un par de juegos que he robado (al César lo que es del César) de Xeron. El primero, Reverse 2 posee una economía de diseño asombrosa, y de mecánica ya ni les cuento, aunque me suena que lo han tomado prestado de algún sitio. No es, desde luego, el primer juego en el que se invierten los controles (en matamarcianos y machacaladrillos es un castigo frecuente), pero sí quizás uno de los primeros en los que todo el gimmick del desarrollo se basa en la inversión. Arroja sencillos cuestionamientos acerca de la coordinación mano-ojo. Little Soldiers sí que tiene unos antecedentes gloriosos: me he acordado de Lemmings y Vikings, pero con un uso más intuitivo y también algo más reposado de menús y controles: todo se hace a golpe de ratón, hasta los movimientos del personaje. Ya me contarán.
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