Trasteando entre mis Favoritos me reencuentro con una página que me hizo gracia en su día, y me la sigue haciendo. Quizás aún más que antes.
Esto de los videojuegos es muy infantil, nos pongamos como nos pongamos. No me refiero tanto a los videojuegos, como a los usuarios que, hablando así en general, mantienen una actitud absurda del tipo “mi consola es la mejor y tú eres tonto y te han lavado el cerebro para comprarte tal otra“. El problema es que esas discusiones, por lo que he observado, siempre llegan a un punto muerto porque comienzan con un comentario Inducido-Por-Vete-A-Saber-Qué-Medios del tipo “la mía mueve 700.000 millones de polígonos en un nano segundo, y la tuya sólo 600.000“, y se agotan, que no terminan (porque nunca terminan), con un “bueno, pero lo importante son los juegos“. Y eso ha sido siempre así, por absurdo que parezca, ni la industria (con su publicidad) ni sus usuarios (los que son así, que no son pocos, y tampoco hay que buscar mucho para encontrarlos a paladas) han madurado lo más mínimo. Tiene gracia que alguien dedique su tiempo a crear una página que compara un CPC con un C64, pero la verdad, me parece una sandez: para el usuario de CPC el mejor ordenador será el suyo, siempre, y lo mismo para el de C64. Igual que a mí me gusta más el Spectrum que un Atari ST. No es cuestión de sonido estéreo y paleta de colores. La diferencia es que yo no voy a decir que el Spectrum sea mejor que tal o cuál. Estoy convencido de que habrá más de una y más de dos que comparen una PS2 con una XBOX, o con una Game Cube. El orden da igual, el concepto es el mismo. Igual de estúpido. Y ojo, que el autor de la web citada lo hace desde el respeto, y razonando su postura, algo muy poco común.
En un mundo perfecto, todo el mundo se limitaría a disfrutar con lo suyo, sin molestar a los demás, que a fin de cuentas los videojuegos son sólo eso, juegos. Pero es obvio que este no es un mundo perfecto. Siempre podemos hacer oídos sordos…
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