A mí el Asteroids siempre me ha parecido un juego perjudicial para la salud mental, especialmente por la -ya comentada por aquí- inercia de ciencia-ficción de la que hace gala. El caso es que siempre acaba apareciendo alguien más malvado que el anterior, y la locura de Atari se ha visto superada por la de un tal Astrodud, que ha programado una versión tridimensional del juego considerablemente más difícil, obsesiva, y perjudicial que el original.
Nuestro “Universo” es un cubo con sus seis caras, y nosotros nos movemos libremente en su interior, superando la típica bidimensionalidad de arriba-abajo-izquierda-derecha. Para ayudarnos a apuntar y a situarnos, contamos con dos radares (Top y Side), y un recuadro que refleja lo que tenemos justo delante del morro de la nave, que viene que ni pintado para apuntar. Al ser tridimensional, el riesgo de chocar con un meteorito resulta incalculable, aunque en apariencia debiera ser menor al aumentar nuestras posibilidades de escape. De un meteorito grande al que disparemos pueden salir otros dos o tres, cada cual con su propia dirección y velocidad, y por si fuera poco de vez en cuando aparece el ovni de turno disparando sus cañones. A algo difícil de por sí, le han añadido otra dimensión.
Conclusión: quedarse quieto es mucho más razonable que moverse. Como en el original.
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