Cuando se hizo oficial que habían robado el código de Half-Life 2, y que ello iba a significar un retraso considerable en su lanzamiento (inicialmente previsto para Septiembre de 2003), hubo quien puso en práctica el típico “piensa mal y acertarás” que tan popular es en nuestro país: “es que no lo tenían acabado y se han inventado lo del hacker para tener más tiempo”. Lo cierto es que meses después todos hemos visto el código de Half-Life 2, y algunos hasta lo han hecho funcionar, ¿queda alguien que piense que era mentira?
Pero es que por encima de eso está el dinero, habidas cuentas de que los videojuegos mueven tanto dinero como la industria cinematográfica, como poco, y los números despejan cualquier posibilidad de que esto haya sido una treta: Vivendi Universal (que algún día debería publicar Half-Life 2, y publicó el primero) ha sufrido un descenso del 54% en sus ingresos en este tercer cuarto del año: de 196 millones de dólares el año pasado, a sólo 91 millones este. Ya, queda este mes, pero es obvio que no tienen el Gran Título que necesitaban. ¿Lo del hacker es un cuento chino? Lamentablemente no. A fin de cuentas para la industria del videojuego la Navidad es como el verano para la industria cinematográfica: genera el 50% de los 7.000 millones de dólares que aproximadamente genera el software anualmente. El año pasado sólo cuatro títulos generaron 460 millones de dólares en Navidad: GTA: Vice City (PS2), Metroid Prime (Game Cube), Super Mario Sunshine (Game Cube), y Splinter Cell (XBOX).
En fin, idealismos o ingenuidad al margen, los videojuegos son uno de los grandes negocios de este mundo, un sólo título puede decantar la balanza hacia el superávit, o bien puede mover al público a consumir un hardware y no otro (y hablamos de tarjetas gráficas, además de consolas). Y creo que a ninguno nos hubiera gustado estar en la piel del boss de Valve hace unos meses. Imaginaos la bronca de su jefe cuando vio que las cuentas no iban a cuadrar este año.
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