No me gustarÃa que creyerais que soy un genio. Bueno, miento. Sí me gustaría. Pero no me gustaría que lo hicierais desde ya mismo. Creo que primero es necesario que tengáis en cuenta la existencia de un par de elementos, de páginas, de textos y de personalidades que han sido básicos en la configuración de este MondoPixel que ya amáis, necesitáiis, criticáis y seguís desde ElPortal.
Vamos, que yo no he llegado aquí mismo solito y sin ayuda. Eh… un poco sí, claro. Por ejemplo, eso de que debería haber una versión de Pac-Man que funcionara al ritmo del Material Girl de Madonna es mío. Ya hablaremos de eso. Pero muchas otras cosas no. La mayoría de las cosas que vais a leer por aquí se me han ocurrido después de leer Trigger happy, un librito de Steven Poole que podéis conseguir a muy buen precio mediante Amazon y que habla de los videojuegos como a mí me gustaría hablar: citando a los clásicos, conectándolos con formas milenarias de arte, poniendo a los capítulos títulos tan chulos como “Ovejas eléctricas” y “Falsos Ídolos” y, sobre todo, siendo capaz de ver a los videojuegos desde dentro y desde fuera al mismo tiempo. Fascinante, ¿eh?
Poole colabora, precisamente, en Edge, la mejor revista de videojuegos del mundo. Es una publicación mensual británica que le toma el pulso a la industria con una implacabilidad que hace temblar a más de un capo cuando llueven palos a algún juego desde sus páginas. Sus colaboradores son independientes, saben de qué pie cojean los nintendos, los sonys y los microsofts y dedican cuatro o cinco páginas por número a contar cómo se creó algún juego clásico. Y tiene un diseño magnífico y moderno. Echadle un vistazo a su ética y su estética en www.edge-online.com. Yo me suscribí y soy el hombre más feliz del mundo.
¿Más? Bueno, la prueba de que no todo es teoría y abstracción, y se puede hacer una historia competente, rigurosa y fetén dando sólo datos, datos y más datos la tenéis en The First Quartet, un tocho de más de cuatrocientas páginas escrito por Steven L. Kent y que podéis adquirir también a través de Amazon a un precio muy ajustadito.
¿Y la wwweb, Don Tones? Pues básicamente, la web es una mierda, y perdonad mi visceralidad. Ya irán cayendo direcciones por aquí, ya. Pero no muchas. La mayoría de las homepages esas son transcripciones de micromanías y hobbyconsolas, que a su vez son transcripciones de las webs que las transcriben, y mi tiempo y mi espacio son lo suficientemente valiosos como apreciar el vuestro no haciéndoos deambular por puntocoms bonitos pero vacuos. Ya hablaremos de contenidos, ya. Pero de momento, este portalillo en el que os encontráis es un pequeño oasis de buen gusto. Disfrutadlo.
¿Y en español, don usted? Pues yo antes leía una revista de PlayStation, pero me cansé de ella, porque se niega a reconocer los defectos de la PS2 y las virtudes de la Dreamcast. Ahora sólo leo dos: Arroba, que con todos sus defectos y sus amateurismos siguen siendo los únicos que le prestan atención a emuladores, sistemas alternativos y videojuegos con clase, y dicen las cosas, si no con la redacción más perfecta, si con la visceralidad mínima deseable. Y Pixeltopía, sección que publica más o menos mensualmente Javier Candeira en la revista de comics El Víbora, y que supone el único vistazo sardónico, satírico, montypythoniano e inteligente a esto de los videojuegos que un servidor tiene ocasión de leer en nuestro bello idioma.
Ahora ya tienen menos ganas de llamarme genio, ¿eh? Ah… ¿nunca las tuvieron? Pues verán la próxima entrega, verán.